Eva González

Eva González, natural de Cetina, (provincia de Zaragoza) se quedó embarazada a los 17 años. Su pareja, Benito que ahora es su marido, y ella decidieron seguir adelante con el embarazo y afrontar las consecuencias.
“Hija, hermana, esposa, pero sobre todo soy madre”
Eva dejó sus estudios y marchó a su pueblo. Tenía miedo de las miradas que le hubieran hecho en la residencia de estudiantes en la que vivía.
Fui madre adolescente a los 17 años y entonces, solo me planteé tenerla. Actualmente, vivo en mi pueblo, Cetina, provincia de Zaragoza. Mi pareja, Benito, ahora mi marido, y yo tomamos la decisión de llevar a cabo el embarazo.
Nos apoyamos mutuamente en todo momento. Entre mis familiares, debido a la época y a mi juventud, la noticia no fue una alegría, pero me ayudaron y se encargaron de cubrir todas mis necesidades y las de mi hija, Jennifer.
Cuando me quedé embarazada, dejé de estudiar y volví a casa. Me hubiera gustado terminar mis estudios, sacarme una carrera y dedicarme a lo que quería, pero entonces ahora no tendría a mis hijas. No me costó porque me dediqué a mi hija, a mi marido, a mi vida de ama de casa y así soy feliz.
No recibí ninguna ayuda por parte del Estado, aunque como tampoco la necesitaba no me informé. Mi familia nos apoyó y durante unos años vivimos con mis padres, que al principio nos ayudaron económicamente hasta que mi marido encontró trabajo. Nuestra economía era escasa, yo no trabajaba pero gracias a mi marido pudimos salir adelante. Ahorramos algo de dinero y mis padres nos prestaron una casa para vivir con nuestra hija.
Antes de tenerla no me veía capacitada de ser madre, pensé que todo me iría muy grande. Sin embargo, una vez que nació, la cuidé, le di el pecho… Me di cuenta de que sí podía. Soy hija, hermana, esposa, pero sobre todo soy madre.
Mis amigos me dejaron de lado por no salir con ellos, ya no vivíamos la misma vida. En ese aspecto, sí me sentí marginada. Quizás sus familias, o ellas mismas se apartaron de mí. Algunas de mis amigas se casaron después de mí y luego también se quedaron embarazadas. En la sociedad que tenemos, ser madre no está bien visto, pero parece que actualmente es más normal que hace 25 años. Aunque ahora la sociedad sea más abierta, no estará bien visto nunca y más si eres madre soltera.
A pesar de mi juventud y mi falta de experiencia, creo que he hecho un buen trabajo como madre. No he trabajado, así que he dedicado todo el tiempo a mis hijas. Ahora tengo 43 años y me siento orgullosa de haber sido madre joven, nunca me he arrepentido de tener a mi hija.
Pienso en la situación que viven ahora muchas chicas jóvenes, de 16 o 17 años, que se encuentran en una situación similar o incluso peor que la mía. Como madre joven que fui me gustaría decirles que lo pueden lograr. El día de mañana cuando tengan a sus niños se sentirán orgullosas del hijo que han tenido y han luchado por tener.


