top of page

Laura Navarro

Laura, natural de Cádiz, tiene 27 años. A los 24 años tuvo a su primer hijo y a los 26 se quedó embarazada de su segundo hijo, Guillermo, que tiene 4 meses. Reside actualmente en la Casa Cuna Ainkaren de Zaragoza, donde le ayudan a criar a sus dos hijos.

 "Los momentos que regalan los hijos pesan mucho más que cualquier otra cosa"



 

Laura ha vivido siempre en centros de menores. Mantiene relación con su familia pero siempre ha estado muy desestructurada.

 


La primera vez que me quedé embarazada no fue una sorpresa. No lo buscamos, pero tampoco nos extrañó. En aquel entonces estaba bien con mi pareja y los dos teníamos trabajo, así que contábamos con cierta estabilidad.

 

No descartábamos tener un hijo. La segunda vez, sin embargo, fue algo totalmente inesperado. Cuando mi hijo mayor tenía un año, me separé de su padre y más tarde rehíce mi vida con otra pareja, el padre de Guillermo, mi segundo hijo.


Me fui a vivir a Huesca, ya que mi pareja es de allí. Lo dejé todo por criar a mi niño, pero me enfadé con el padre de mi primer hijo y me volví a Andalucía. Cuando estaba embarazada de 5 meses de Guillermo, la abuela paterna de mi hijo mayor me denunció así que tuve que volver para luchar por su custodia.


El padre de Guillermo quiere tener relación con su hijo, aunque no me ayuda económicamente. No es posible porque yo ahora mismo resido en Ainkaren  y él vive en Andalucía, por lo que de momento no puede haber ningún tipo de relación.


Me enteré de que estaba embarazada de Guillermo porque fui al hospital con molestias. Me dijeron que estaba embarazada de 8 semanas y 3 días y que se trataba de un embarazo de riesgo. No sabía cómo reaccionar. En ese momento estaba luchando por la custodia de mi otro hijo y no tenía estabilidad suficiente para volver a ser madre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En ningún momento me planteé abortar porque previamente había tenido un hijo que se murió a los pocos días de nacer. Sufrí mucho y supe desde el principio que seguiría con el embarazo.
No recibí ningún apoyo, ni por parte de mis amigos ni de mi familia. Me he criado en centros de menores desde pequeña y aunque tengo relación con mi familia, siempre ha estado muy desestructurada.

Me veía capacitada de tener a mi segundo hijo pero no de poder mantenerlos económicamente. Cuando me enteré del embarazo, no tenía trabajo y estando en situación de riesgo me dificultaba mucho el encontrar un empleo. Sin embargo, cuando me quedé embaraza por primera vez, veía las cosas más fáciles porque entonces trabajaba.


Recibo la ayuda por parte del estado de Prestación por Hijo a Cargo de 24€ al mes, que me la dan cada seis meses.


Cuando eres madre joven eres más energética y puedes hacer de todo con tus hijos, no te pesan tanto los años.Ahora lo normal es tener hijos más tarde porque la gente prefiere disfrutar de la vida antes de ser padre. Lo entiendo porque tener un hijo te cambia la vida completamente y tu máxima prioridad es él.


Nunca me arrepentiré de haber sido madre joven; mis hijos son lo mejor que tengo. Soy consciente de que a veces me harán pasar momentos malos, pero siempre ganarán los buenos momentos.




 

© 2015 by Acción  Periodística.

En Colaboración:

 A-23, km299, 50830 Villanueva de Gállego, Zaragoza. Telf: 976 06 01 00

bottom of page