top of page

María Barreras

 “Para mí lo de ser madre era lo primero en mi vida, antes que estudiar, antes que encontrar trabajo”

 

María Barreras de 22 años tuvo a su hijo Nico hace 6 meses. Podríamos calificar su situación como idónea: su pareja, Javi, con el que lleva muchos años saliendo, posee un negocio familiar propio. Su estabilidad sentimental y económica le permite dedicarse por completo al cuidado de su hijo.

María intenta estudiar para sus próximos exámenes y prepara las asignaturas a distancia mientras cuida de Nico.

Cuido de mi hijo Nico, de seis meses, y a la vez estudio un Grado Superior de Educación Infantil a distancia. Vivo con Javi, mi pareja desde hace siete años, en Villanueva de Gállego, un pueblo de la provincia de Zaragoza. Mi embarazo no fue premeditado, pero la estabilidad que teníamos nos iba a llevar a ser padres pronto. Me gustaría formar una familia numerosa porque siempre he tenido el instinto maternal muy desarrollado.


A pesar de mi temprana edad, me he visto capacitada para tenerlo. Para mí lo de ser madre era lo primero en mi vida, antes que estudiar y encontrar trabajo. Al vivir en un pueblo pequeño, la gente me conoce y he recibido el apoyo de todo mi entorno. La noticia, al comienzo, hizo mucha ilusión entre mis amigos. Sin embargo, para mi familia fue una sorpresa pero poco a poco se pasó el susto y luego ya todos se mostraron emocionados.


En ningún momento me planteé no tenerlo, nuestra relación es estable y si hubiese abortado, probablemente no podría haber seguido con mi pareja. El padre de Nico trabaja en un negocio familiar y el aborto en mi situación no era una opción.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando me quedé embarazada trabajaba como camarera en un restaurante. Al transmitirle la noticia a mi jefe, no me renovó el contrato y he pasado mi gestación en paro. Me acogí al cobro del desempleo, la baja por maternidad y, actualmente, recibo una ayuda familiar del Estado de unos 400 euros con una duración máxima de dos años, dependiendo de las horas trabajadas anteriormente. Mi hijo, de momento, no va a la guardería, pero cuando tenga que estudiar para los exámenes finales, probablemente lo llevaré. No apoyo las campañas abortistas, pero cada una tiene que conocer su situación. Es decisión de uno mismo.


Creo que a la sociedad le sorprende ver a madres tan jóvenes o a niñas embarazadas, pero la preparación física del cuerpo para cuidarlo y la energía que se tiene a una edad temprana no es igual que la que se tiene con 30 años. Al final, todas hemos sido primerizas, y lo que siempre he oído es que las mujeres mayores se agobian más con los asuntos del bebé.


Hoy por hoy, no volvería hacia atrás. He tenido mucha suerte y aunque reciba una ayuda, no me han dado más que a nadie.

© 2015 by Acción  Periodística.

En Colaboración:

 A-23, km299, 50830 Villanueva de Gállego, Zaragoza. Telf: 976 06 01 00

bottom of page